Thursday, 23 March 2017

El dolor es inherente al amor

Por: Kang Soo Min.

Una persona que dice amarnos puede causarnos dolor, de igual manera que nosotros podemos lastimar a quienes amamos, incluso sin notarlo y sin intención.
Todos hemos experimentado en nuestras relaciones más cercanas, aquellas con nuestros padres, amigos, hermanos, parejas, y en cualquiera donde se involucre el amor, algún tipo de inconveniente. Algunos de estos pueden ser momentáneos y superficiales, otros, por el contrario, pueden generarnos verdadero daño y pesar.

Hablemos con ejemplos. En un evento importante para nosotros, un grado, una presentación académica, una clausura o alguna actividad similar obviamente deseamos estar rodeados por nuestros seres más queridos. Pero si uno de ellos no asiste, sea con intención o no, su ausencia nos causa malestar, rabia, tristeza, dolor. Ahora bien, en una situación un poco más compleja, una discusión por ejemplo, uno de nuestros seres queridos dice algo que nos hiere profundamente, independiente de si este es su propósito o no. Esto también genera, sin duda alguna, dolor, un dolor mucho más intenso que en el ejemplo anterior.

Imaginemos ahora estas dos situaciones con personas a quienes no amamos, sean cercanas, conocidas o incluso extrañas. Su ausencia no hace mayor diferencia y sus palabras fuertes pueden ocasionarnos disgusto, rabia, incomodidad pero no dolor. Esto es porque no sentimos amor por ellas.

Por otra parte, no debemos asociar amor y dolor con sufrimiento. El sufrimiento se relaciona más con una decisión: podemos cambiarlo, iniciarlo o detenerlo. El dolor no, pues por mucho que deseemos no sentirlo no podemos evitarlo.


No comments: